Veggie Popper

'toy pendejeando D= Nickname: Veggie Edad: 24 Nombre: Veggie Popper

Últimas Galerías de Veggie

Últimos Blogs de Veggie

Mickey Mouse meets SpiderMan

por Veggie el 31 Agosto 2009 @ 9:35 am
No mams!!! Hace como una hora escuché en la radio que The Walt Disney Company comprará a Marvel Entertainment en 4 mil millones de dólares (USD$4,000,000,000, para quienes les guste ver ceros). Diablos, no quiero saber qué sucederá con las franquicias de la compañía, cuyas historias están llenas de tragedia y violencia, en manos de una compañía cuyas políticas son las de ser siempre family friendly.

¿Significa esto que diremos adiós a personajes tan desquiciados como Wolverine y el Green Goblin para ser sustituidos por versiones "sanas" de ellos? Juro que si eso sucede, en mi vida vuelvo a comprar un comic Marvel (como soy tan asiduo comprador...).

Quiero suponer que la adquisición será simplemente corporativa y que los jefazos de arriba no se entrometerán en el manejo creativo de quienes trabajen para ellos. De lo contrario, es hora de decir adiós al universo Marvel como lo conocemos ahora.

Al respecto, la declaración del presidente de The Walt Disney Company, Robert A. Iger, es ambigua: "Esta transacción combina la fuerte marca global de Marvel y su mundialmente famosa biblioteca de personajes, incluyendo Iron Man, Spider-Man, X-Men, Captain America, Fantastic Four y Thor con las habilidades creativas de Disney, portafolio de propiedades de entretenimiento sin paralelo y una estructura de negocios que maximiza el valor de las propiedades creativas a lo largo de múltiples plataformas y territorios.*" Eso de "maximiza el valor de las propiedades creatvias" me huele raro.

Pero no nos alarmemos. Dejando de lado el chisme amarillista, ya profundizando, el pago por la compraventa se efctuará parcialmente en efectivo y parcialmente en acciones (como ya sabemos, las acciones de una compañía son títulos-valor, por lo que poseen un valor monetario intrínseco según su cotización; por algo es que se invierte tanto en ellas). Lo cual en cristiano se traduce en que los propietarios de Marvel recibirán a cambio acciones de Disney, pasando a formar parte de su asamblea de accionistas y por ende adquiriendo poder de injerencia sobre el actuar de la compañía de Mickey Mouse, volteando completamente la situación. En pocas palabras, la aquisición de Marvel no significa que Disney la controlará, sino todo lo contrario: ahora los ejecutivos de Marvel tendrán (en la proporción de las acciones obtenidas en pago, cuya cantidad desconozco) control sobre Disney. Quizás ahora, lejos de publicar versiones infantiles de Fantastic Four, veamos en su lugar versiones más maduras del Pato Donald.

Aunque probablemente no sea ni una ni otra, sino que simplemente la participación de estas personas servirá de contrapeso para conservar su libertad creativa y de ese modo cada marca será independiente de cada una, simplemente unidas a la hora de contar las ganancias (y garantizando una mejor distribución de películas basadas en las franquicias de Marvel, considerando que el fuerte de Disney es el cine). Que el tiempo nos dé la respuesta correcta.

*Traducción por Rex Keeble, tomada de
http://www.levelup.com/noticias/6373/Disney-comprara-Marvel/
La declaración original en inglés no la pude conseguir.

Al pueblo, pan y thrillers

por Veggie el 31 Agosto 2009 @ 9:32 am
Ya hace medio año la siempre bonita comunidad de la Ciudad de México impuso el récord mundial de Guiness por la mayor multitud en un beso simultáneo. Bravo. Antier, 29 de agosto, con este antecedente, México se volvió a unir para demostrar que "sí se puede" y que volveríamos a romper un récord mundial, esta vez por la mayor multitud bailando la coreografía de "Thriller" de Michael Jackson. Y parece ser que lo logramos de nuevo. Felicidades.


Excepto que...

¿Por qué los mexicanos nos unimos -es un decir- para hacer "hazañas" tan triviales pero no podemos hacerlo para, por ejemplo, organizar campañas de apoyo a los necesitados (el Teletón no cuenta, es una táctica de evasión de impuestos por parte de una S.A.)? ¿Es que no podemos destacar en campos como la medicina, el arte o la economía? ¿Seremos siempre identificados como los idiotas cuyas vidas dependen del chisme farandulero y los espejitos brillantes? Los franceses son reconocidos por su alta cocina y su romance; los africanos son ases del deporte, y los asiáticos son los primeros en lo que a tecnología se refiere. ¿Y los mexicanos? Nuestra aportación en el mundo es batir récords mundiales estúpidos (me pregunto si ya rompimos la marca por la mayor cantidad de estupideces posibles). No, gracias.

Porque MJ era todo un ídolo para los metaleros. Yeah!

Segundo: podemos decir que qué más da, finalmente cada quien es libre de seguir sus sueños y si los sueños del colectivo consisten en besuquearse y rendir homenajes a sus ídolos, vale, es muy válido por ellos (de haber podido, le habría organizado un homenaje a George Harrison cuando murió en 2001) y con toda sinceridad, felicidades por luchar por sus sueños (juro que no fue sarcasmo). El problema aquí es que al tratarse de causas privadas, ¿qué demonios tienen que ver el gobierno y el erario público con ello? Porque el evento, con todo y que fue organizado desde facebook, fue financiado y promovido por el gobierno, tal como sucedió en febrero con el besote (ver mi entrada al respecto si es que les interesa). Creía que la administración pública tenía cosas más importantes en que invertir presupuesto.

OK, siendo fríos, en sentido amplio el gobierno está para complacer al pueblo. Y si el pueblo prefiere un baile que arreglar los problemas que atacan a la Ciudad como son la escasez de agua (llevo cuatro meses acarreando agua y sin bañarme como dios manda -los cubetazos no se comparan con un buen regaderazo-, lo juro), educación deficiente o desempleo, ¿pues qué otra opción para complacerlos que darles su mentado bailecito? Al pueblo pan y circo. Y así todos felices y contentos. YEAH!! El Gobierno del DF ROX! Ellos sí saben lo que hacen.

Que conste que yo soy mexiquense, no chilango. Vivo en Ecatepec, Estado de México, aclaro... No vaya a ser que me quieran embarrar en todo esto.

Y para ser sincero, ni siquiera estuvo tan chido. La cosa duró 5 minutos y a pesar de toda la supuesta organización y quién-sabe-cuántas semanas de ensayos, a la hora de la hora, nadie se sabía la coreografía, sólo estaban allí moviéndose como podían, imitándose los unos a los otros ("¿Cómo va el baile? ¡Híjole, no me lo sé! Mejor miro al de al lado y hago lo que él haga"). Así hasta yo bailo (¡momento! ¡Sí lo hice!) y digo que participé en el record.

Y ni qué decir del ridículo que hizo el organizador al gritar para animar al público: "¡Viva México! ¡Viva Michael Jackson! Michael Jackson 100% mexicano". De pena ajena (y miren que viniendo esto de alguien cuyo pudor es casi inexistente, ya es de considerarse)...

Juro que mi intención era escribir un divertido comentario sobre cómo accidentalmente terminé metido en la multitud que batió la marca, pero fue tan gris todo, que ni ganas me dan de escribir algo así. Lo lamento.

Al menos no todo fue tan malo; el viaje me dejó un par de revistas de sketches muy buenas (por las cuales pagué la ridícula cantidad de $14) y los ácidos comentarios de mi siempre acertivo amigo Ricardo Bragado. Honor a quien honor merece.

Saliendo del clóset: freak entre freaks

por Veggie el 23 Agosto 2009 @ 12:37 pm
Autobalconeándonos un rato, es hora de salir del clóset y confesar otro de mis placeres culpables.

Si bien actualmente he dejado esa etapa atrás, en la adolescencia fui una persona abstante introvertida. Recuerdo con cierta gracia que en tercero de secundaria, un compañero me preguntó:
-Oye Popper -Popper es mi apodo de toda la vida-, ¿y cuál es tu verdadero nombre?

Así de retraído era yo. La mitad de mis compañeros no sabían ni cómo me llamaba, pero eso sí, todos estaban conscientes de que yo era "el Popper" y que mi función en la escuela era la de ser la base de la pirámide social estudiantil. Además de mi apodo, existían dos datos más que todo el mundo conocía sobre mí, los cuales ilustraré con el siguiente diálogo hipotético entre dos alumnos del Centro Universitario Hispanoamericano (así se llamaba mi escuela):

-Oye wey, ¿sabes dónde puedo encontrar al Popper?
-¿Popper? ¿Hablas del tipo ése que está todo traumadito con los Bitles y con Poquemón?
-Ándale, ése mero.
-Ha de estar en su salón jugando con su Guem boi. Si lo ves, dale unos zapes por mí.

Ya salió el peine. Mis dos más grandes traumas de toda la vida (lo suficientemente grandes como para que todos en mi escuela lo notaran, aunque ni siquiera me conocieran en persona) son los Beatles y Pokémon. Por eso desde que salí de esa escuela en 2004, oculto mi Pokémanía en sociedad tanto como puedo (las comunidades de internet son otra cosa). Pero ya es momento de salir del clóset y re-admitir que soy un ferviente jugador de Pokémon, el videojuego más uncool de la historia. Total, hace un par de días se lo confesé a la persona con quien más vergüenza me daba tocar este tema (aunque nunca supe por qué me daba tanta pena).  Ahora me toca hablar un poco más sobre esta quisquillosa franquicia de videojuegos japonesa.

Desventuras de un pokémaniaco
Si en los años ochenta y principios de los noventa los videojuegos eran más bien para niños geeks, a partir de la segunda mitad de los naintis, éstos se convirtieron en una industria mainstream enfocada a adolescentes cool y adultos sofisticados. Y entonces llega este juego cuyos protagonistas son niños que visten gorras extravagantes y mounstritos con diseños infantiles. Tener más de doce años y jugar a esta cosa garantiza que todos te verán raro eternamente, pudiendo ser objeto de burlas y discriminación (como ya ejemplifiqué previamente). A diferencia de los Beatles, que si bien no están de moda, al menos son aclamados casi universalmente como el conjunto musical más influyente de todos los tiempos (lo cual da a sus seguidores cierto toque de respetabilidad, por muy anticuados que sean sus gustos), logro que Pokémon jamás conseguirá en el campo de los juegos electrónicos.

Jugar Halo te hace rudo. Jugar Final Fantasy te convierte en un jugador refinado. Y jugar al Mario Bros. te hace un conocedor de la vieja escuela. Jugar Pokémon hace que te escondas a jugar en los baños. En pocas palabras, jugar Pokémon te convierte en un freak incluso a la vista de otros freaks.

Ya en algún otro lugar escribí sobre los Beatles, escrito en el cual admití no estar seguro de que ellos sean mi grupo favorito, pero reconocí con toda certeza que son la banda más importante en mi historia personal (lo cual los pondría incluso encima de mi grupo favorito en caso de que no fueran ellos). En el caso de Pokémon, sucede algo similar, no es mi serie favorita (tal honor va para The Legend of Zelda y Mega Man, es un empate), pero sin duda es la más importante en mi vida, quizá especialmente porque cuando comencé a jugarlo, en 1998, yo entraba a la etapa de mi vida (la caótica alcoholescencia) que me convertiría en quien hoy soy. Para mejor ilustrarlo, actualmente, en mi Game Boy siempre traigo un juego de Zelda, uno de Mega Man y uno de Pokémon. Pero el 70% del tiempo, el que juego es el de Pokémon.

¡No menciones ese nombre!


Pero, ¿cómo fuiste a caer en este vicio?
Mi primer acercamiento a Pokémon fue en marzo de 1996, cuando el juego recién salía en Japón. En esos años yo, como casi toda mi generación, era fan from hell de Dragon Ball (en realidad lo sigo siendo), así como también un empedernido videojugador (gamers, nos dicen ahora para darle más caché), y justo en ese mes, la revista Club Nintendo (la biblia del jugador noventero) presentaba en portada el juego Dragon Ball Z2, que estaba próximo a aparecer en nuestro país. El artículo sobre el juego me voló la cabeza, y por muchos años ése sería mi número favorito de la revista, por lo que prácticamente la memoricé página por página.

Entre otras cosas, la edición en cuestión presentaba también un amplio reportaje del evento Shoshinkai Show 1995; en él se mostró por primera vez en acción la entonces impresionantemente poderosa consola Nintendo 64 y la obra de arte hecha videojuego, Super Mario 64. Pero también se mostró en ese evento, de manera modesta, un oscuro juego para Game Boy llamado "Pocket Monsters". Ante el impactante Mario 64, nadie le prestó atención y Club Nintendo apenas le dedicó un párrafo y un par de fotos tamaño microscópico, pero lo poco que leí llamó mi atención: se trataba de un RPG (juego de rol, para mis lectores no gamers) que permitía, gracias al cable de conexión del Game Boy, intercambiar personajes. Tratándose de un juego de rol, género en el que los personajes adquieren habilidades particulares según las acciones del jugador (en consecuencia, ningún personaje de un RPG es igual al de otro, aunque se trate del mismo juego), no podemos negar que la idea es interesante. Además del intercambio, permitía combatir de la misma manera. Este original concepto fue ideado por Satoshi Tajiri (una persona muy introvertida, por cierto).

Lamentablemente, el juego no salió de Japón, a pesar de que en ese país se convirtió en un fenómeno masivo. No volvería a saber de este juego sino hasta dos años después, cuando en el Shoshinkai de 1997 (reportado en la edición de marzo de 1998 de Club Nintendo) Nintendo anunció que exportaría Pokémon (abreviatura del original "Pocket Mosters" acuñada por los fans, que para esas fechas ya había prácticamente reemplazado al nombre original) al resto del mundo. Y esta vez todos pusieron atención, con todo y que en ese Shoshinkai, como en el del '95, se mostró también una otra obra maestra, me refiero claro, a The Legend of Zelda: Ocarina of Time, y debido a ello, me emocioné bastante. Para 1998 era yo un otaku (afición que más o menos dejaría pocos años más tarde) y el anime de Pokémon era algo de lo que esta tribu no paraba de hablar en esas épocas (además de Neon Genesis Evangelion, claro está), por lo que las ansias por jugar el juego y ver su adaptación animada me corroían. Cursaba yo sexto de primaria, por cierto.

El juego llegó a América el 28 de septiembre de 1998, y yo compré mi copia el 9 de noviembre (el día del cumpleaños de mi hermana... qué mal hermano fui: no le di regalo y en lugar de eso me compré un videojuego con el dinero que tenía...). Ya iba yo en secundaria, de modo que mi larga espera por jugar por primera vez un juego de Pokémon sin duda es uno de los tantos recuerdos que poseo de mediados de 1998, periodo de transición en que dejé de ser un niño de primaria y comencé mi camino como adolescente en la secundaria (con todo lo que ello implica: nueva escuela, nuevos amigos, etc.). El momento ideal para que un videojuego marcara mi vida y lo considere parte de mi bagaje personal (lo cierto es que de toda mi vida, mis recuerdos más añorados son aquéllos que me remiten a 1997 y '98). Por eso amo Pokémon.

Algunos años más tarde, después de tanto pokémonazo, una vez que completé mi Pokédex (enciclopedia que registra los pokémones capturados) del segundo juego (250 criaturitas, ni más ni menos), me harté y lo dejé por la paz. Pero en el 2007, dos semanas en el hospital hicieron mella en mí. Fue un periodo duro que pude sobrellevar gracias a que mi papá me compró algunos libros, y a que mi mamá me llevó mi Nintendo DS... con un juego de Pokémon adentro. Así que desde mi cama de hospital volví al rebaño, me reconcilié con mi viejo amor y desde entonces no lo he dejado (literal, al menos una vez al día juego algo de Pokémon). Por eso amo todavía más a Pokémon.

De la vista nace el amor
Uno de los aspectos que más llama mi atención es sin duda el apartado visual. Todo el arte oficial de los videojuegos de Pokémon (el anime, manga y juego de cartas se cuecen aparte) proviene de la mano de un solo hombre: Ken Sugimori. Las ilustraciones promocionales de los juegos son siempre lo primero que busco cada que un nuevo juego de la serie es anunciado. Con un estilo sencillo pero muy peculiar, claramente influenciado en sus inicios por Akira Toriyama (autor de Dragon Ball, para acabarla de amolar), los trazos de este ilustrador han dado un sello distintivo a la franquicia, que la aleja un poco del estilo clásico del anime genérico de ojos gigantes.

Y ya que hablamos de Akira Toriyama, díganme si no: ¿apoco no Red (protagonista del primer juego, conocido en la serie de TV como Ash) parece una mezcla de Goku y Vegeta?

Producto de un romance saiyajin

En adición, los Pokémon, verdaderos protagonistas de estos juegos, siempre me han parecido de lo más curioso y original (en contraste con los más bien burdos y predecibles Digimon y demás clones), si bien la creatividad ha decaído un poco en las más recientes entregas. Pero el trazo chingón sigue ahí.

These Pokémon kick ass

Cierto que el estilo de Sugimori ha cambiado con el paso de los años y hoy luce más cercano al anime convencional, pero todavía puede distinguirse de entre los demás. Y aunque me gustaba más su viejo estilo, su actual manera de dibujar todavía me parece atractiva (en el sentido literal de la palabra: todavía me atrae) al punto en que es una gran influencia en mi propio modo de dibujar humanos. Creo que soy un buen imitador de Ken Sugimori.


¿Y qué tal suena?
La música de un videojuego también juega un importante papel. En cuanto a ésta, los primeros juegos fueron musicalizados por Jun'ichi Masuda. La música de las primeras dos entregas (Red/Blue y Gold/Silver respectivamente; cada juego tiene dos versiones, con el pretexto de intercambiar pokemones) era muy percusiva. En mi opinión suena como a marchas militares, atmósfera que encaja perfectamente con el concepto de entrenar criaturas y ponerlas a pelear; melódicamente, las canciones de Jun'ichi se caracterizan por ser al mismo tiempo pegajosas y emocionantes, ocasionalmente son épicas incluso.

A partir del tercer juego (Ruby/Sapphire), algo en el camino erró y Satoshi Tajiri, creador de la serie, abandonó el proyecto y fue precisamente Masuda quien tomó la batuta como director de la franquicia, relevando el trabajo musical a un equipo conformado por Go Ichinose (quien en los juegos anteriores había programado los efectos de sonido), Hitomi Sato y Morikazu Aoki, quienes han hecho relativamente un buen trabajo, pero muy distinto del que hizo destacar a Masuda.

Quizás sea por ello que de las versiones Gold y Silver a las versiones Ruby y Sapphire haya una diferencia tan abismal en la jugabilidad, que muchos sienten que a partir de estas últimas los juegos empezaron a chafear, razón por la cual legiones de fans reniegan de todo juego posterior a Gold/Silver. Personalmente, aunque me siguen gustando las nuevas secuelas, sí considero que a partir de la llamada tercera generación se perdió parte del encanto y ningún juego ha alcanzado las alturas a las que Gold/Silver llegó.

Volviendo al tema de la música, el cambio del que hago mención es bastante notorio en los intros del juego, que siempre son el mismo tema con nuevos arreglos, y es que mientras que los intros de Red/Blue y Gold/Silver hay mucha percusión (como ya hice notar), en Ruby/Sapphire y Diamond/Pearl, lo que domina son los instrumentos de viento. Aquí les dejó el intro de mi juego favorito, Pokémon Gold:




En fin, podría pasar horas y horas hablando de Pokémon, su intrincado sistema de batalla, cómo funcionan los intercambios... pero mi intención era solamente expresar el por qué de mi amor por esta serie de juegos que a ojos de tantas personas son más bien una idiotez para niños (lo cual constituye una enorme falsedad, competir con otras personas requiere de estrategias muy complejas)... y lo cierto es que son casi las 3 de la mañana, a pesar de que comencé a redactar esto al rededor de las 11 de la noche.

Así que me despido, no sin antes recomendarles a quienes tengan la oportunidad, le den una checada a estos jueguitos. Tienen el sello de aprobación del siempre exigente (yo más bien diría remilgoso) Veggie Popper.

Smell ya' later.

  Gustos

Intereses: Dormir, comer, fantasear, musicar, escribir, cagar, ser pretencioso, ser mamón y ser el Veggie

Musica favorita: Música

Programas de televisión favoritos: Los anuncios comerciales (no pongo House porque el Porta me regaña T_T)

Películas favoritas: Todas las que me mantengan despierto

Videojuegos favoritos: Zelda, Mega Man, Sonic, Resident Evil, Pokémon, Kirby

Acerca de mi: No se acerquen que muerdo XD